Screening and Diagnosis

Detección y diagnóstico
Detección y diagnóstico

Signos y síntomas generales

Generalmente, los médicos pueden diagnosticar la enfermedad cardiovascular mediante la observación de los síntomas y los factores de riesgo de la historia clínica y los signos del examen físico. Ciertos síntomas tienden a ser más o menos comunes en ciertas afecciones. Por ejemplo, la dificultad para respirar, a menudo, representa una característica de insuficiencia cardíaca, mientras que el dolor de tórax, a menudo, está presente en la angina. Tenga en cuenta que no todos los signos y los síntomas están presentes en todos los tipos de enfermedades cardiovasculares. Algunos están presentes solo en algunas afecciones; otros están en varias afecciones diferentes y todos pueden ser indicios de muchas cosas que no son enfermedades cardiovasculares. A veces, no hay síntomas en absoluto hasta que la enfermedad alcanza una etapa avanzada.

Los síntomas principales indicativos de afecciones cardiovasculares incluyen:

  • Dolor torácico: El tipo y la localización específicos del dolor pueden decir mucho acerca de su causa. Por ejemplo, una opresión o sensación de opresión en el tórax, a menudo, indican angina de pecho o ataque cardíaco. Por otro lado, el dolor en el pecho que empeora al acostarse y que no empeora con el esfuerzo es más probable que sea un síntoma de pericarditis, una inflamación del saco que rodea el corazón.
  • Dolor de piernas: La enfermedad vascular periférica, a menudo, produce calambres y fatiga en las piernas que se observan a partir del esfuerzo.
  • Dificultad para respirar: El líquido acumulado en los pulmones a causa de una insuficiencia cardíaca produce dificultad para respirar que suele agravarse al recostarse. Mientras que la dificultad para respirar es común en varios tipos de afecciones cardiovasculares, ninguna manera se limita a la ECV. El síntoma es muy común, por ejemplo, en la enfermedad pulmonar.
Líquido en los pulmones 
Pulmonary Edema
© 2011 Nucleus Medical Media, Inc.
  • Fatiga: La fatiga es otro síntoma común de la enfermedad cardiovascular, presumiblemente causada por una irrigación sanguínea insuficiente hacia los músculos, junto con menos disponibilidad de oxígeno, debido a que los pulmones tienen líquido.
    Palpitaciones: El corazón late con una fuerza, frecuencia o un ritmo inusual; también, puede ser solo una indicación de ansiedad o exceso de cafeína. Sin embargo, los latidos del corazón anormales, especialmente, si se producen en conjunción con otros síntomas, como fatiga o desmayo, pueden ser indicio de una afección subyacente más grave, como una arritmia.
    Mareos y desmayos: No llega suficiente irrigación sanguínea al cerebro y puede causar mareos o desmayos. Esto puede ser debido a la frecuencia cardíaca o el ritmo cardíaco anormales o por gasto cardíaco excesivo. Por supuesto, los desmayos pueden tener muchas otras causas que van de la ansiedad a la epilepsia y, en la mayoría de las personas, no se deben a una ECV.

Los signos sugestivos de afecciones cardiovasculares incluyen:

  • Aspecto pálido y frío
  • Cianosis (coloración azul de la piel), en particular, en las extremidades
  • Respiración agitada o superficial
  • Frecuencia cardíaca rápida o irregular
  • Presión arterial alta o baja
  • Venas inflamadas en el cuello
  • Hinchazón de pies y tobillos
  • Anormalidades en la retina (parte posterior del ojo)
  • Agrandamiento del corazón (medido al apoyar la mano en el pecho)
  • Sonidos cardíacos extras o anormales (mediante el estetoscopio)
  • Líquido en los pulmones (mediante el estetoscopio)
  • Sonidos anormales del torrente sanguíneo arterial a través del cuerpo (mediante el estetoscopio)
  • Masa abdominal pulsátil (aneurisma aórtico)
  • Extremidades frías
  • Pulsos reducidos o falta de pulsos en las extremidades

 

El corazón

Algunos datos sobre el corazón:
  • Básicamente, es un músculo que pesa entre ½ y ¾ de libra.
  • Aproximadamente, tiene el tamaño de un puño cerrado.
  • Se encuentra entre los pulmones, en el medio del pecho, levemente descentrado hacia la izquierda.
  • Late más de 100 000 veces por día.
  • Bombea cerca de 1835 galones de sangre en todo el cuerpo por día.
El corazón está encerrado con el pericardio, que lo mantiene en su lugar. El corazón se compone de tres capas: el epicardio o capa exterior, el miocardio o capa media y el endocardio o capa interna. El miocardio es el tejido muscular cardíaco real y constituye la mayor parte del corazón. Con cada latido del corazón, el miocardio se contrae involuntariamente, lo que significa que funciona como una acción refleja en respuesta a las señales eléctricas que recibe del sistema de conducción del corazón.

Anatomía del corazón 
Nucleus image
© 2011 Nucleus Medical Media, Inc.

El corazón está dividido en cuatro compartimientos o cámaras. Las aurículas derecha e izquierda, que recogen la sangre de las venas, comprenden las cámaras superiores. Los ventrículos derecho e izquierdo, que expulsan sangre hacia las arterias, comprenden las cámaras inferiores. Los lados izquierdo y derecho están separados por el tabique, una pared muscular que impide que la sangre de ambos lados se mezcle.
 
El corazón se conecta al resto del sistema cardiovascular a través de varias arterias y venas grandes. La aurícula derecha recibe la sangre a través de las venas cavas superior e inferior, las dos venas más grandes del cuerpo, mientras que el ventrículo izquierdo recibe la sangre a través de las venas pulmonares. El ventrículo derecho bombea la sangre a través de la arteria pulmonar y la lleva a los pulmones, mientras que el ventrículo izquierdo expulsa la sangre a la aorta, la arteria más grande del cuerpo, y desde allí circula y recorre el resto del cuerpo.
 
Las válvulas auriculoventriculares (AV) se encuentran entre la aurícula derecha y el ventrículo derecho y entre la aurícula izquierda y el ventrículo izquierdo. Permiten que la sangre pase en una sola dirección: de las aurículas a los ventrículos. Las válvulas semilunares, situadas en la base de la arteria pulmonar y la aorta, permiten que la sangre fluya a los pulmones y al resto del cuerpo, respectivamente, y previenen el reflujo a los ventrículos. Los sonidos cardíacos conocidos como “lub-dub” se producen cuando las respectivas válvulas se cierran después de permitir que la sangre pase a través de ellos.

El ciclo cardíaco

La sangre fluye por el corazón 
Blood Flow Through the Heart
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El tiempo que transcurre entre cada latido del corazón se conoce como un ciclo cardíaco. Cada latido del corazón consiste en un período de relajación y contracción, con las dos aurículas y los dos ventrículos que se relajan y se contraen en sincronía. Cuando los ventrículos se relajan, se llenan de sangre durante un período llamado diástole ventricular o, simplemente, diástole. Durante la sístole ventricular, los ventrículos se contraen y expulsan la sangre. Las aurículas se contraen durante la diástole con el fin de llenar los ventrículos con la mayor cantidad de sangre posible antes de su contracción.
 
La sangre del cuerpo, conocida como circulación sistémica, fluye hacia el corazón a través de la vena cava en la aurícula derecha; la vena cava superior recoge la sangre de la cabeza, del cuello y de las extremidades superiores, y la vena cava inferior lo hace del tronco y de las extremidades inferiores. Esta sangre se agota de oxígeno y se llena de dióxido de carbono. Cuando la aurícula derecha se llena, la sangre se mueve a través de la válvula auriculoventricular derecha y se dirige al ventrículo derecho. Este flujo se refuerza con la contracción de la aurícula derecha. Una vez que el ventrículo derecho se llena durante la diástole, la sístole comienza con la contracción de sus músculos e impulsa la sangre por la válvula pulmonar semilunar hacia las arterias pulmonares y entra en los pulmones. Los pulmones absorben el dióxido de carbono de la sangre y llenan la sangre de oxígeno. La sangre recién oxigenada fluye a través de las venas pulmonares hacia la aurícula izquierda. Este circuito se conoce como circulación pulmonar.
 
Procesos idénticos ocurren del lado izquierdo como del derecho. Cuando la aurícula izquierda se llena durante la diástole, envía la sangre rica en oxígeno a través de la válvula auriculoventricular izquierda (potenciada por su contracción auricular) hasta el ventrículo izquierdo, lo que inicia el proceso de la circulación sistémica. Una vez lleno, el ventrículo izquierdo se contrae durante la sístole y fuerza a la sangre a través de la válvula aórtica semilunar hacia la aorta. Desde allí, la sangre fluye a través de la circulación sistémica y suministra oxígeno y otros nutrientes al resto del cuerpo (con excepción de los pulmones).

La actividad eléctrica del corazón

El corazón es un músculo controlado por una red eléctrica compleja, conocida como sistema de conducción. El maestro de este sistema es el nodo sinusal o nódulo sinoarticular (SA), que también se conoce como marcapasos. El marcapasos se encuentra en la aurícula derecha, cerca de la abertura de la vena cava superior. Mediante la generación espontánea de actividad eléctrica, que inicia cada ciclo cardíaco, el marcapasos marca el ritmo de los latidos del corazón.

Sistema de conducción del corazón 
Heartbeat: Anatomy of the Heart
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El impulso eléctrico se extiende desde el marcapasos hasta las células del miocardio de las aurículas, lo que provoca su contracción. Los impulsos nerviosos viajan de célula en célula en forma de onda hasta una red de uniones gap, que facilitan y aceleran la propagación de los impulsos eléctricos. La abundancia de uniones gap en el corazón asegura que las células de la aurícula funcionen como una sola unidad, en lugar de una colección de células individuales.

Las aurículas están separadas de los ventrículos por un esqueleto fibroso; por lo tanto, los impulsos eléctricos no pueden ir directamente de uno a otro. En cambio, los tejidos encargados de la conducción, el nodo auriculoventricular (AV), el haz de His y las fibras de Purkinje, llevan el impulso eléctrico desde las aurículas hasta el otro extremo de los ventrículos; esto estimula la contracción de los ventrículos entre 0,1 y 0,2 segundos después de la contracción de las aurículas. Esto da tiempo para que la sangre de las aurículas llene los ventrículos completamente antes del inicio de la sístole. Una vez más, las células de los ventrículos se contraen como una unidad, en lugar de hacerlo individualmente. Una vez completado este proceso, hay un ligero retraso antes de que la siguiente secuencia de conducción pueda comenzar, ya que el sistema se recupera de la última onda de actividad eléctrica.

Un electrocardiograma (ECG) registra la transmisión de las corrientes eléctricas al corazón.

Vasos sanguíneos

El cuerpo contiene más de 60 000 millas de vasos sanguíneos. Estos vasos sanguíneos, que componen el resto del sistema cardiovascular, forman una red de tubos que transportan la sangre desde el corazón hasta todas las células vivas del cuerpo y la regresan al corazón. Los vasos sanguíneos se agrupan en arterias, capilares y venas.

Desde la aorta, la sangre fluye hacia arterias cada vez más pequeñas, que sacan la sangre del corazón. Cuando el corazón se contrae, envía la sangre a las arterias a alta presión. Las arterias se componen de capas gruesas de músculos que les permiten expandirse para recibir esta sangre. Además, pueden hacer un retroceso elástico, que lo hacen cuando el ventrículo izquierdo se relaja y la presión arterial disminuye. Por expansión y contracción en respuesta al torrente sanguíneo proveniente del corazón, las arterias mantienen el flujo leve a medida que pasa a arterias más pequeñas.

A medida que las arterias se hacen más pequeñas y estrechas, se vuelven menos elásticas, pero más musculosas. Estas capas extras de músculo liso permiten mantener su diámetro, incluso, cuando la presión arterial fluctúa y el corazón se expande y se contrae. También, como las arterias se dividen repetidamente, la presión dentro de cada vaso sanguíneo individual se reduce de forma drástica.

Las arterias más pequeñas, finalmente, se ramifican en pequeñas arteriolas, las cuales conectan el sistema arterial con los capilares. En este punto, la presión de la sangre cae, prácticamente, a cero.

Los capilares son los vasos sanguíneos más pequeños que tienen las paredes más finas. Crean una red de conexiones entre las arterias y las venas. Los capilares proporcionan una superficie total de 1000 millas cuadradas a través de la cual el oxígeno y los nutrientes pasan de la sangre a los tejidos del cuerpo, y los productos de desecho (como el dióxido de carbono) pasan de los tejidos a la sangre. A través de los capilares, se hace el trabajo principal del sistema cardiovascular (intercambio de oxígeno y nutrientes).

Los capilares drenan en vénulas que, luego, desembocan en venas más grandes. Las venas contienen capas de músculo más delgadas y, entonces, se distienden y aceptan más sangre. Como consecuencia, las venas contienen la mayor parte del volumen de sangre del cuerpo. Sin embargo, llevan la sangre a una velocidad más lenta y a una presión inferior.

Debido a que la presión de la sangre en las venas es tan baja, las venas no pueden regresar la sangre al corazón sin un poco de ayuda. Las venas contienen válvulas, al igual que las que tiene el propio corazón, lo que impide que la sangre que fluye en una dirección regrese a la aurícula derecha. Además, hay una contracción de los músculos esqueléticos que genera una acción masajeante en las venas que pasan entre ellos. La contracción del músculo esquelético es, particularmente, importante para hacer que la sangre de las venas regrese a las extremidades inferiores. El acto de la respiración también ayuda a que la sangre de las venas fluya nuevamente al corazón.

Irrigación sanguínea del corazón

Puede parecer extraño, pero a pesar de que las cámaras del corazón bombean continuamente toda la sangre del cuerpo, como cualquier otro órgano, el corazón necesita su propia irrigación sanguínea. El torrente sanguíneo que recorre los vasos sanguíneos del corazón se conoce como circulación coronaria o cardíaca.
 
Más allá de la válvula aórtica, las arterias coronarias izquierda y derecha se ramifican desde la aorta para suministrar sangre rica en oxígeno hasta el miocardio o el músculo cardíaco. La sangre con poco oxígeno, luego, vuelve por las venas cardíacas y, a continuación, por el seno coronario, una vena grande, que desemboca en la aurícula derecha.

La mayor parte del flujo sanguíneo que pasa por las arterias coronarias y las venas se produce mientras el corazón se relaja entre los latidos.

Sangre

El objetivo del sistema cardiovascular es el transporte de la sangre por todo el cuerpo. La sangre está compuesta de una porción líquida llamada plasma y componentes celulares, que consisten en glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

El plasma, que se compone principalmente de agua, contiene:

  • Electrolitos, como potasio, sodio y cloruro.
  • Proteínas, tales como enzimas, anticuerpos y factores de coagulación.
  • Nutrientes, tales como glucosa, grasas, vitaminas y minerales.
  • Productos de desecho, como urea y dióxido de carbono.
  • Hormonas, como insulina, cortisol y estrógeno.
  • Medicamentos absorbidos en el torrente sanguíneo.

Los glóbulos rojos contienen hemoglobina de la proteína, que les permite transportar y liberar oxígeno en todo el cuerpo de manera eficiente. Más del 99 % de los glóbulos son glóbulos rojos. Los glóbulos blancos o leucocitos son vitales para la función del sistema inmunitario del cuerpo. Las plaquetas circulan en la sangre y juegan un papel importante en la formación de coágulos.

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